La nuova generazione di Vongola ~ XI/2

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La nuova generazione di Vongola ~ XI/2

Mensaje  Invitado el Jue Sep 30, 2010 3:52 pm

Tal y como Reborn los había alertado años antes, tener más de un hijo sucesor de Vongola era algo que daría un sin fin de problemas. Y esa predicción se cumplió, al pie de la letra, desde prácticamente antes de que los niños nacieran.

34 de Marzo- Nacimiento

El décimo andaba de un lado a otro de la sala de espera sin poder soportarlo. Había intentado tirar la puerta de la sala de partos y entrar unas cuantas veces, pero siempre acababan echándolo del lugar diciendo que no podía hacer nada allí. Y era cierto, era el capo de la familia más importante, el que la había llevado a una edad de oro. Había luchado con y contra todo para mantener a salvo a las personas que eran importantes para él.
Y no podía atender un estupido parto.

“¡No entiende del tema!” decían. “¡Como uno de los niños salga traumatizado por culpa de su insistencia en reventar puertas, se va a enterar, por muy capo que sea!” decían… aun que era comprensible. Pero no se lo podía meter en la cabeza. Solo podía pensar que su mujer llevaba más de doce horas en un quirófano y que constantemente oía sus gritos de dolor.
Quería estar con ella, cogerle y sujetarle la mano, asustarse cuando lo pusiera verde a insultos por haberla dejado preñada…y eso que la idea fue de ella… ¿No podían sedarla un poco más…?

Al principio le habían permitido permanecer allí, pero el hecho de que se pusiera nervioso, pusiese nerviosa a la madre, y con ello a los niños, no ayudaba. Claro que tal vez, el que se hubiera desmayado y caído redondo al suelo nada más empezar la operación, podría tener algo que ver.

-Venga, décimo… no es para tanto… Se ve que a mucho padres primerizos les ocurre… ¿Seguro que no le preocupa el golpe que se ha dado al caer…? Le han puesto tres puntos…
-Esta bien, Gokudera, no pasa nada… Casi me siento mejor de estar un poco entumecido…

En algún que otro momento más, sus propios guardianes lo habían sujetado para impedir que intentase entrar de nuevo a la fuerza. Varias veces.
Hasta que al final un llanto desgarrador se escuchó desde el interior de la sala de operaciones, empezando con fuerza y resonando por todos lados.
Los lloros no tardaron en ser acallados, sin embargo, la luz del letrero de “OPERANDO” no se apagó, ningún medico salió a darle la buena noticia ni tampoco dejaron de oírse los gritos de Haru.

-Ha pasado algo… -dijo empalideciendo- ¡¡HA PASADO ALGO!! ¡Tengo que entrar…!
-¡Tsuna, tranquilízate, te dijeron desde un principio que eran mellizos! –intentó calmarlo Yamamoto metiéndose por medio- ¡¡Tranquilízate, hombre!!

Tres cuartos de hora después, siete tilas, y una puerta rota más, se escuchó otro llanto. Más débil y enclenque, como adolorido.

-¡¡DEJADME ENTRAR!!- chillaba desde fuera aporreando la pared donde habían tenido prácticamente que amordazarlo- ¡¡DEJADMEEEEE!!
-¡DEJE DE CHILLAR DE UNA VEZ! -Una de las enfermeras del lugar salió de la sala con un historial sobre una carpeta metálica, y sin ningún tipo de delicadeza, se la rompió en la cabeza, dejándole inconsciente, y habiéndole abierto la herida de tres puntos- ¡Hay más gente aquí además de ustedes, así que tranquilícense y compórtense!

Ninguno de los tres guardianes presentes se atrevió siquiera a acercarse a socorrer al décimo.

-A… ajajá… ostras, con aliados así…
-Esa enfermera es dedicada al extremo… y violenta…
-Y eso que lo de “más gente” va solo por la mujer del décimo y los niños…

Efectivamente, aquel hospital pertenecía a la Vongola y había sido desalojado por completo para atender al nacimiento de los hijos de Sawada Tsunayoshi. Era una alegría que apenas hubiera gente que desalojar, pero en aquel momento aquello era un desierto.

Cuando por fin Tsuna se despertó, con la cabeza cosida de nuevo, y algo más calmado, lo dejaron entrar.
Haru se había mantenido despierta para estar con él, con mucho esfuerzo, y le abrazó como pudo cuando se acercó a sentarse a su lado.

-¿Y los niños?
-Están en incubadoras… se los han tenido que llevar por que al ser dos eran más pequeños de lo normal… -susurró Haru algo entristecida- Pero me han dejado tenerlos en brazos… son guapísimos… Has hecho un gran trabajo, señor papá…

El décimo enrojeció, tartamudeando ante el ser llamado “papá” tan de golpe, sin poder creérselo del todo, pero a la vez estando inmensamente feliz.
Cuando Haru se durmió, se marchó con cuidado, para comenzar a correr hasta la sala de neonatos, donde apenas encontró una incubadora, con dos pequeños agarraditos entre si.
Gokudera lo agarró con cuidado al ver como comenzaba a llorar a lagrima viva frente al cristal.

-¿¡Ocurre algo, décimo?! –dijo mientras Yamamoto y Ryohei se acercaban apresuradamente también.
-…jos…- sollozaba entre hipidos.
-¿Cómo…?
-Esos… -dijo alzando la mirada para observarlos largamente, rojo por las lagrimas y sonriendo- esos son mi hijos…
-¡Eso es lo que se llama amor de padre!- dijo Yamamoto riendo.
-¡¡Claro que son tus hijos!! ¡Son tuyos al extremo!
-¡No grites, que vas a despertarlos, cabeza césped!
-¡¡No grites tú, cabeza pulpo!

Yamamoto intentaba poner paz entre aquellos dos, a la vez que Tsuna empanado miraba a sus hijos llorando como un mocoso, como hacía años que no lloraba.

Había costado, pero al final Danniela y Mitsuyoshi habían llegado al mundo sin ningún tipo de problema realmente importante.

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Re: La nuova generazione di Vongola ~ XI/2

Mensaje  Invitado el Jue Sep 30, 2010 3:56 pm

Y esta parte para mi y los comentarios sobre el fic! Va para largo, eh! No os creaís que con un capitulo solo habeís sufrido suficiente!
Lo que tengo las idea descolocadas en la linea temporal… y no me aclaro que me toca escribir para el segundo XDDD

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